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¿Son aceptados por Impuestos Internos los gastos incurridos en congresos médicos?

29/02/2016
Es una interrogante común entre los facultativos que cuentan con sociedades profesionales si el Servicio de Impuestos Internos acepta como gasto de la sociedad el costo por asistir a congresos médicos. FATMED aclara en qué casos la ley permite declarar estos gastos como tales.

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La formación a través de congresos médicos, en Chile y el extranjero, es una práctica habitual para mantener al día el conocimiento científico. Los gastos efectuados en estos congresos serán aceptados por el SII sólo en el caso de aquellas sociedades conformadas por profesionales del mundo de la salud y que tributan en segunda categoría. ¿Por qué?

Según el marco legal vigente, para que estos gastos sean aceptados se estipula y entiende que es el socio en su calidad de profesional quien realiza o presta el servicio directamente, primando su intelecto por sobre los bienes de capital. Por lo tanto, cada perfeccionamiento será un gasto necesario para producir la renta, ya que desde su intelecto es que ve incrementados sus ingresos.

En el caso de caso de sociedades de profesionales que tributan en Primera Categoría, se entiende que el gasto incurrido en especialización es una inversión personal, pues su participación en dicha sociedad sólo se remonta al capital monetario. Por tal razón, no se acepta el gasto en formación intelectual. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre sociedades que tributan en Primera Categoría y las de Segunda Categoría?

Sociedades de Primera Categoría

Son aquéllas que, sin perjuicio de prestar servicios médicos, cuentan entre sus socios a médicos y a socios no afines a la profesión médica. Por lo tanto, serán consideradas sociedades meramente mercantiles, en las que prima el aporte monetario y las utilidades que puedan percibir los socios aportantes.

Estas sociedades sólo pueden rebajar como gastos los señalados expresamente en el artículo 31 de la Ley de la Renta. Este artículo sólo contempla en beneficio de los socios un sueldo empresarial (Art. 31 N°6). Por lo tanto, lo único que es gasto aceptado en su favor es un sueldo con tope. Además, se ha considerado por la doctrina y jurisprudencia que el gasto en capacitación o cursos dentro y fuera de Chile para los socios se considera una inversión personal puesto que va en su directo beneficio y no en el de la sociedad.

Sociedades de Segunda Categoría

Se caracterizan por estar constituidas por profesionales afines y porque su objeto exclusivo es la prestación de servicios o asesorías profesionales por intermedio de sus socios, pues son ellos los que deben realizar las prestaciones o el trabajo y sólo pueden obtener ayuda de forma secundaria, puesto que siempre va a primar su intelecto o conocimiento por sobre el capital.

Tienen la particularidad de tributar en Segunda Categoría (Impuesto Global Complementario) y de llevar contabilidad básica: esto es deducir de los ingresos percibidos los gastos pagados. Tal  como precisa la Circular N° 21 de 1991 del SII, se encuentra y acepta, previo cumplimiento de requisitos, el gasto correspondiente a los cursos, congresos, capacitaciones y torneos a los que asisten los socios, señalando específicamente en esta materia la circular 21 de 1991 que puede deducirse como gasto efectivo:

A) Gastos por concepto de cursos de capacitación, perfeccionamiento u otros:

Las sumas desembolsadas en pago del valor de cursos de entrenamiento, perfeccionamiento, capacitación y especialización profesional, serán aceptadas como gastos siempre y cuando sea posible de calificarlos como necesarios para producir la renta. Para ello, es menester que la asistencia a dichos cursos se relacione directamente con la actividad profesional y a un incremento de los ingresos o rentas del profesional o sociedad de profesionales que incurra en los citados gastos.

Sin perjuicio de lo anterior, dichos gastos deberán ser acreditados fehacientemente, con la documentación que certifique tanto el valor del curso como la efectiva asistencia y participación del profesional.

B) Gastos de viaje de estudios, asistencia a congresos profesionales, torneos científicos y similares realizados fuera del país:

Los desembolsos efectivos en que por este concepto se haya incurrido podrán aceptarse como gastos necesarios para producir la renta, sujetos al cumplimiento irrestricto de los siguientes requisitos copulativos:

B.1) Que el monto de los desembolsos en que se ha incurrido con motivo del viaje al extranjero se encuentre plenamente justificado y respaldado por las rentas declaradas ante el SII.

B.2) Acreditar asistencia al evento, a sus secciones, así como la materia o especialidad del curso, torneo o congreso, la cual deberá ser afín a la actividad profesional del contribuyente.

B.3) Amortizar el costo del viaje en un periodo de tres años. Aquella parte del gasto que deba diferirse para su amortización en ejercicios futuros se reajustará, para los fines de su deducción en dichos ejercicios, según la variación experimentada por el IPC entre el último día del mes anterior a aquél en que se incurrió efectivamente en el gasto y el último día del mes anterior a la fecha del término del ejercicio en el cual se está rebajando.

En síntesis…

A la luz de los argumentos antes señalados, podemos concluir con propiedad que sólo se acepta el gasto de capacitación, cursos, torneos y congresos en las sociedades de profesionales que tributan en segunda categoría. Sin embargo, previamente deben cumplirse ciertos requisitos copulativos, esto en razón de que se ha entendido y estipulado que es el socio en su calidad de profesional quien realiza o presta el servicio directamente, primando siempre su intelecto por sobre los bienes de capital. Por lo tanto, cada perfeccionamiento será un gasto necesario para producir la renta, porque a través de él verá incrementados sus ingresos.

En el caso de las sociedades de profesionales que tributan en Primera Categoría, se entiende el gasto incurrido en especialización es una inversión personal, pues su participación en dicha sociedad sólo se remonta al capital monetario. Por tal razón, no se acepta el gasto.